La protección de datos

La protección de datos nace en nuestra legislación en cumplimiento del mandato impuesto por el artículo 18 de la Constitución Española de 1978: “La Ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos”.

La evolución en la regulación de este derecho llevará al Parlamento Europeo y al Consejo de la Unión Europea en el año 1995, a adoptar la Directiva 95/46/CE, de 24 de octubre de 1995, relativa a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, cuya transposición a la legislación española se realizará mediante la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), actualmente en vigor y que deroga a la Ley Orgánica 5/1992.

El objeto de esta Ley es: “garantizar y proteger, en lo que concierne al tratamiento de datos personales, las libertades públicas y los derechos fundamentales de las personas físicas, y especialmente de su honor e intimidad personal y familiar”.

Su carácter de derecho fundamental, le otorga unas determinadas características, como la de ser irrenunciable y el hecho de prevalecer sobre otros derechos no fundamentales.